Sabemos que falta mucho por conocer y que nos faltará también el tiempo para que Chan Chan nos entregue todas sus verdades. Entonces, comencemos en silencio y con modestia, pues sólo asumiendo nuestras limitaciones, tendremos el valor para seguir tras un universo de panoramas soñados y de senderos angostos. En Chan Chan aún hay muchas respuestas para el futuro.
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